Consejos para bañarte en la piscina con tu perro

Si te apetece darte un chapuzón con tu mejor amigo de cuatro patas, eres de los nuestros. Nosotros no concebimos un verano sin disfrutar de un rato en la piscina o en la playa con nuestro perrete. Por supuesto, hay perros a los que no les hace gracia, pero la verdad es que son los menos, la mayoría se vuelven locos de contento haciendo el bruto en el agua con sus dueños. ¿Y qué me dices de que los más pequeños pasen tiempo con sus mascotas en un entorno tan divertido? Es algo que forjará un vínculo en ellos que te sorprenderá.

Vamos a ver unos cuantos tips para llevar a tu perro a la pisci, y que esta sea una gran experiencia para todos.

Consejos para bañarte con tu perro en una piscina

Haz caso a las normas

Esto es primordial, si vas a acudir a una piscina pública entérate antes. Hay poquitas, pero las hay, que permitan el baño de perros. Por supuesto, si ves que en la normativa de esa piscina lo prohiben, no fuerces la situación. Podrías incomodar al resto de usuarios de la pileta y buscarte un problema. De hecho podrían sancionarte. En piscinas municipales descubiertas cada vez es más común que dejen entrar a perros, al menos los de menor tamaño, al recinto pero no así bañarse con ellos. Lo cual tampoco es lo ideal, ya que dejarlos solos en la toalla mientras nosotros estamos en la piscina puede ser traumático para ellos. Además que no podríamos controlarlos correctamente y podrían acercárseles niños y tener problemas con ellos.

Limpieza

Es algo evidente, que tu perro esté lo más limpio posible, no uses la piscina para darle un baño cuando está sucio. Es preferible darle un bañito y luego ¡a la piscina!. Los sistemas de filtrado de las piscinas suelen poder bien, incluso las domésticas, con pelos de perros, pero no así si van con barro por ejemplo. No cuesta nada darles un baño antes, y así cuidar mejor la piscina.

Vacunación

Por supuesto, deberías tener completamente al día el calendario de vacunación de tu perro, además de estar correctamente desparasitado. Al fin y al cabo tu can va a convivir con más gente y tiene que estar en perfecto estado de revista. La mayoría de problemas de piel y parásitos de los perros pueden transmitirse a los humanos, con lo cual conviene tener un control muy exhaustivo acerca de este aspecto.

Ojo con asustarlo

Los perros tienen que adaptarse, de buenas a primeras no es conveniente lanzarlos a la piscina sin control. Déjale que se vaya adaptando. Si muestra curiosidad, trata de ayudarle a entrar en la piscina, pero si ves que es reticente no le fuerces. Podría desencadenar terrores en el perro que no son deseables en absoluto. Deberías empezar a jugar con él alrededor de la piscina, y progresivamente ir entrando tú. Cuando ya veas que el perro está preparado, quédate por la orilla y ayúdale a salir cuando le veas agobiado.

Cuidado con el cloro

Ten en cuenta que el coro puede molestar a los perros. Su olfato es muy poderoso y oler esta sustancia química puede desagradarles. Además recuerda que determinados tipos de pelo pueden decolorarse ligeramente si están mucho tiempo en la piscina.

Nada de dejarles solos

Salvo que naden muy bien y entren y salgan por su cuenta, es preferible que los perros no estén sólos en la piscina. Además es más que conveniente que dispongan de una zona para entrar y salir sin ayuda. Nosotros podemos salir bien por las escaleras verticales pero ellos no. Existen sistemas que permiten que si un animal entra en nuetra piscina pueda salir por una de las esquinas, así al menos nos aseguramos que ante una caída accidental podrían salir por sus propios medios.

También existen vayas protectoras para el perímetro, aunque si se trata de perros muy movidos, no siempre son todo lo efectivas que querríamos. Como siempre, lo mejor es estar atento a nuestro mejor amigo en todo momento.

Hidratación

Es vital en verano no olvidarnos que nuestros perros necesitan sombra y agua fresca. Déjala en una zona cómoda para que descansen si les apetece. Es cierto que podrían llegar a beber el agua de la propia piscina, pero no es lo más recomendable. Comida, salvo que sea un día entero, no es conveniente, ya que podrían vomitar en la piscina y eso sería algo bastante desagradable.

Secado

Si bien se puede dejar que se sequen al solete cómodamente, es recomendable que con una toalla sequemos las orejas y oidos (la parte externa) de razas con orejotas grandes, como los Labradores o los Cocker. Son un lugar bastante delicado en el que proliferan bacterias y hongos.

Quita el cloro

Es mejor que demos una pequeña duchita para eliminar el cloro que hay en el pelo. Igual que a los humanos el cloro no nos sienta bien en la piel a ellos les pasa igual con el agravante de que el cloro no es lo ideal para el pelo nuestros peludos. No hace falta que sea una ducha muy larga ni mucho menos darles un baño completo. Pero una ducha (o manguerazo suave si les gusta) es lo ideal.

Como ves, disfrutar de la piscina con tu amiguete de cuatro patas es algo más que recomendable tanto para ellos como para nosotros, siempre y cuando sigamos una serie de recomendaciones que nos ayude a nosotros a tener controlada la situación y a ellos no asustarse. Claro que hay perros que son auténticos kamikazes y están encantados de saltar y zambullirse en cualquier piscina que encuentren, pero en el resto de los casos te recomendamos ser cautos. No podemos imponerles una diversión que al fin y al cabo es más nuestra que suya, y que podría causarles miedos. Poco a poco seguro que conseguimos que les llegue a gustar bañarse en la piscina, pero que lo hagan a su ritmo. Está en juego la salud de nuestros perros y que nos sigan considerando unos dueños confiables.

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